No Desperdiciar

¡Piensa antes de tirar! Los costos económicos y ambientales del desperdicio de alimentos son altos. Reducir el desperdicio de alimentos puede ayudar a conservar energía, prevenir la contaminación, ahorrar dinero y apoyar a tu comunidad. Ser consciente de los residuos de alimentos es el primer paso.

Ser organizado.

Conoce qué alimentos necesitas comprar antes de ir al supermercado y haz una lista para evitar el exceso de compras. La compra de las comidas que planeas preparar reducirá los alimentos que terminas por no comer de la compra espontánea o hambrienta.

Guardar tu comida.

Aprende a almacenar adecuadamente los alimentos, especialmente las frutas y verduras, puede ayudar a prolongar la frescura. Algunas frutas producen gases naturales a medida que maduran, lo que puede causar que otros alimentos almacenados en las cercanías se echen a perder. Por ejemplo, las manzanas, los tomates, las cebollas y los plátanos deben almacenarse por separado.

Preparar siempre.

Preparar tus alimentos perecederos después de comprarlos puede ayudar a que duren más tiempo. Dividir grandes cantidades de carne y congelar una porción puede hacer que tu ventana de tiempo para consumir esos alimentos sea más grande y reducir la cantidad de desperdicios que podrías haber creado de otra manera.

Comprar con inteligencia.

Ten en cuenta las fechas de vencimiento cuando compres comestibles. ¿Tienes suficiente tiempo para comerlo antes de que caduque? ¿Es algo que puedes preparar y guardar para más tarde?

Hacer compost.

En lugar de tirar los restos de comida, considera hacer compost. Puedes crear una pila de compost con marrones (hojas muertas, ramitas), verdes (restos de comida, desperdicios de vegetales, granos de café) y agua. Tu compost se puede utilizar en el suelo para ayudar al crecimiento de las plantas.

Contenido de Lockton Dunning Benefits con información de https://www.epa.gov/recycle/reducing-wasted-food-home y https://www.epa.gov/recycle/composting-home.