Un Halloween saludable

Hispanic woman (40s) with son (6 years) on halloween wearing skeleton costume.
Halloween marca el comienzo de la etapa indulgente del año. Los dulces y los disfraces exagerados son el marco de un día lleno de diversión. Pero, ay, ¡las secuelas! Las consecuencias de la ingesta excesiva de azúcar, los tropiezos en la acera y los rugidos en el estómago pueden atormentarlo durante días. Este año, intente disfrutar de un Halloween seguro y feliz.
Deambule con seguridad
Ya sea que esté en su propia calle sin salida o en el vecindario desconocido de un amigo, tomar algunas simples precauciones mientras va de puerta en puerta buscando dulces puede evitarle algunas lágrimas incluso al superhéroe más valiente.

  • Cruce las calles solo por las esquinas. Utilice los cruces de peatones y los semáforos siempre que pueda.
  • Si no hay aceras disponibles, camine de cara al tráfico.
  • Elija disfraces con los que se pueda caminar fácilmente para evitar los tropiezos.
  • Lleve una linterna.

Actúe con inteligencia
Asegúrese de enseñarles a sus hijos los peligros básicos de hablar con extraños antes de emprender la aventura nocturna. Camine en grupos y asegúrese de que los niños siempre estén acompañados de un adulto responsable. No se detenga en casas que no tengan las luces del porche encendidas. Cerciórese de que los niños nunca ingresen a una casa o a un automóvil a pedir dulces. Sería aconsejable que los padres investiguen el sitio en Internet de delincuentes sexuales en su área antes de salir.
 
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La treta de los dulces
Los dulces y otros refrigerios pueden engañarlo con su sabor, pero sus ingredientes están llenos de tretas. El jarabe de maíz de alta fructosa, el sodio y una enorme cantidad de compuestos imposibles de pronunciar se camuflan como productos alimenticios. Este Halloween comparta con sus duendecillos vecinos algunas alternativas más saludables:

  • Cuero de fruta (sin azúcar agregada).
  • Barras saludables de granola.
  • Tatuajes temporales.
  • Rebanadas de manzana envasadas.
  • Barras luminosas.
  • Lápices con diseños espeluznantes.
  • Cajitas de uvas pasas.

Fuentes: Revista Parents, Safe Kids Worldwide y la Academia Americana de Pediatría.