Bienestar financiero

iStock_000008333228_Double
La pérdida del empleo, las enfermedades y la jubilación son hechos de la vida que pueden hacerlo caer de la escalera financiera. Los ahorros y la planificación inteligente de las finanzas son claves para afrontar riesgos y el futuro. La buena noticia es que, en la actualidad, el número de estadounidenses que ahorran es mayor. De acuerdo con America Saves, la cantidad de estadounidenses encuestados que ahorran por lo menos el 5 % de su salario creció del 47 % en 2013 al 52 % en 2014. Sin embargo, la misma encuesta mostró que solo el 40 % de ellos está logrando buenos resultados en sus metas de ahorro. Continúe leyendo para obtener consejos que pueden ayudarlo a convertirse en un mejor ahorrista.
Cuentas de ahorro
Las cuentas de ahorro tradicionales son excelentes vehículos para alcanzar metas a corto plazo, como ahorrar para el pago inicial de una casa. El atractivo de estas cuentas es que usted puede acceder al dinero rápidamente; la desventaja es que la tasa de interés no es muy alta.
Si tiene grandes sumas de dinero a las que no necesita acceder por dos a cinco años, le resultaría útil examinar los certificados de depósito. Estos certificados tienen tasas de interés más altas que las cuentas de ahorro. El lado negativo es que su dinero estará bloqueado por un plazo determinado. Esto significa que, si el mercado fluctúa a su favor, su tasa estará bloqueada y no se incrementará. Además, si debe extraer dinero antes de la fecha de vencimiento del certificado de depósito, deberá abonar tarifas establecidas.
Otras opciones de ahorro incluyen bonos del gobierno, fondos del mercado monetario y cuentas de depósito del mercado monetario. Consulte con su asesor financiero para saber qué herramienta de ahorro es la más adecuada para usted.
Cuenta de ahorro para gastos de salud
Si su plan de seguro contiene una opción de cuenta de ahorro para gastos de salud, considere anotarse en ella. Estas cuentas le permiten contribuir dólares antes de impuestos hasta un máximo anual predeterminado (en 2015, $3,350 para la cobertura individual y $6,650 para la cobertura familiar). Estos fondos se pueden utilizar para pagar una variedad de gastos de atención de salud, y los fondos se transfieren de año a año. Algunas cuentas ofrecen opciones de inversión. Y, lo más importante, es que las cuentas de ahorro para gastos de salud son transferibles. Esto significa que seguirá teniendo acceso a la cuenta si cambia de empleo o se jubila.
Jubilación
No es ningún secreto que la mayoría de nosotros no podremos depender únicamente del Seguro Social para los ingresos posteriores a la jubilación; quizás ninguno de nosotros podrá hacerlo. ¿Quiere corregir el rumbo de sus ahorros para la jubilación? Primero, intente calcular cuánto necesitará. (De acuerdo con el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, menos de la mitad de los estadounidenses han calculado cuánto necesitan ahorrar para su jubilación). Se estima que, una vez que se retire, necesitará por lo menos el 70 % de sus ingresos previos a la jubilación.
Luego debe anotarse en un plan 401(k) de su empleador. (De acuerdo con el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, el 30 % de las personas contratadas en industrias privadas con acceso a un plan de jubilación no participó). Si ya está contribuyendo, ajuste sus contribuciones antes de impuestos y sus opciones de inversión para estar alineado con sus metas posjubilación. A modo de recordatorio, en 2015, puede contribuir hasta $18,000 a su 401(k); $24,000 si tiene 50 años de edad o más. Luego debe averiguar si su empleador ofrece un plan de pensión e informarse sobre los detalles. También le convendría hablar con un asesor financiero respecto de la apertura de una cuenta de jubilación individual (IRA).
Esto es lo más importante que debe recordar, independientemente del plan de jubilación que elija: no toque el dinero hasta que se jubile. Usar los fondos de su cuenta de jubilación antes de alcanzar la edad de retiro tiene consecuencias tributarias negativas y es perjudicial para sus objetivos de jubilación.
Fuentes: Revista Forbes, Departamento de Trabajo de los Estados Unidos y Bankrate.