Acabe con el acoso escolar

bullyimage_onlineEl acoso escolar, conocido en inglés como bullying, ha recibido mucha atención de los medios de comunicación. Pero, ¿cuánto sabe realmente sobre el acoso escolar? ¿Sabía que no es un rito de iniciación? Es un problema de salud mental que puede llevar al abuso de sustancias, al suicidio y a la violencia. De hecho, el 75 % de los episodios de tiroteos escolares ha sido asociado al hostigamiento o al acoso contra el tirador.
 
¿Qué es el acoso escolar?
Según stopbullying.gov, por definición, el acoso escolar es la conducta agresiva indeseada que implica un desequilibrio real o percibido de poder. A menudo, los acosadores amenazan, difunden rumores, atacan físicamente y excluyen a las personas de los grupos. Es importante tener en cuenta que, si bien este tipo de acoso se da en niños de edad escolar, los adultos también pueden ser víctimas de intimidación.
 
¿Cuáles son las señales de alerta?
Si sospecha que algún niño puede estar experimentando acoso escolar, esté atento a prendas rasgadas, moretones sin explicación, momentos en soledad (sin amigos), depresión, baja autoestima y malos hábitos de sueño. De acuerdo con Violence Prevention Works!, los niños que acosan pueden exhibir una actitud positiva respecto de la violencia, agresión hacia los adultos, conductas antisociales y falta de empatía. Las redes sociales y la tecnología han llevado más allá el acoso escolar; ya no se trata solamente de una sacudida para obtener el dinero del almuerzo. Por lo tanto, es importante supervisar el uso de la computadora en niños y adolescentes.
 
¿Cómo puedo detener el acoso escolar?
Los espectadores juegan un papel importante en el acoso escolar, ya sea voluntaria o involuntariamente. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de
EE. UU., cuando alguien interviene, el acoso escolar termina dentro de los 10 segundos un 57 % de las veces. Por eso, si presencia alguna situación de acoso escolar, es importante tomar medidas. Esté atento a situaciones que involucren burlas, atribuciones de apodos, tropiezos, comentarios sexuales inapropiados, provocaciones y amenazas físicas. Enséñele a su hijo a intervenir si ve que alguien es víctima de acoso y a no dar lugar a los acosadores (por ejemplo, riendo o participando del acoso).
 
Si sospecha que su hijo es víctima de acoso escolar, o si él le dice que lo es, nunca culpe a su hijo ni aliente la violencia física. Esté atento a sus propias emociones y asegúrese de brindar el apoyo necesario. Comuníquese con la escuela de su hijo para elaborar un plan de acción.
 
Si sospecha o sabe que su hijo es un acosador, comuníquele con claridad que la conducta no es aceptable. Si nota conductas que puedan asociarse al acoso, responda a estas de manera no violenta. Pase tiempo con su hijo para supervisar su conducta y trabajar en su autoestima. Si es necesario, obtenga asesoramiento. Asegúrese de ponerse en contacto con los administradores de la escuela para que puedan estar atentos a cualquier señal de alerta.
 
Un problema serio

  • Un 28 % de los estudiantes estadounidenses de entre el sexto y el doceavo grado informa haber experimentado acoso escolar o estar experimentándolo en la actualidad.
  • Un 70.6 % de los adolescentes informa haber presenciado casos de abuso escolar.
  • Solo entre un 20 % y un 30 % de los niños acosados informa lo sucedido a un adulto.
  • Un 30 % de los jóvenes admite haber sido acosado.
  • 9 de cada 10 estudiantes lesbianas, gais, bisexuales o transgénero informan haber sufrido abusos.

 
 
Fuentes: Stopbullying.gov y Violence Prevention Works!